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viernes, 23 de enero de 2009

Recuperándome

Hola amables lectores. Hoy ya es viernes y pinta un buen día. Ayer fue jueves (indudable elocuencia) y fui a la cineteca a restablecer los niveles de todas las sustancias extrañas que mi cholla produce. En verdad Woody Allen y su Vicky Cristina Barcelona (acá entre nos, siempre le digo Vicky Virginia Barce...) tienen poderes curativos. Hace unos días declaré que había perdido la cordura y no hice más que escribir hilos de pensamientos repetidos de manera consecutiva. Me disculpo, benévolos lectores, por mi vaga presunción.

Ayer fui bombardeado de emociones; es así como describo a VCB*, lo describo como un cataclismo emocional e intelectual del cual no cualquiera puede salir bien librado; y es ya la segunda película del buen Allen que me ha hecho vibrar (el lector cinéfilo perdonará la falta momentánea de palabras o figuras literarias). Con la primera, por supuesto Match Point, llego al punto de colocar a Woody Allen entre esos cineastas que han marcado mis buenos días.

Como podrán notar, me contengo a escribir propiamente de la película. Sólo me intento colocar en la mente del amable lector, llegando incluso a un entendimiento, para recomendarle la visita a la cineteca este fin de semana. Vicky Cristina Barcelona, una película que puedes llevar a ver a tu chica. (¡Ja!)

-- Espacio para que el lector perspicaz suelte una hilarante risa. (Mientras otra foto)

Solo puedo decirles que es una excelente película para empezar el año.

Siempre agradezco sus comentarios (si no me creen pregúntenle al buen MAU ZC, el único que los deja. Pregúntenle: ¿Es cierto que siempre agradece los comentarios? Seguro les dirá que no, pero eso será por cuan amargado es) y se agradecen las sugerencias y hasta las amenazas de muerte...

Prometo recobrar el sentido en estos días.

*Vicky Cristina Barcelona

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Cherry Blossoms

"Cada uno debe dar al amor una oportunidad de expresarse con su dolor y su fuerza más grandes. Por eso los japoneses se sientan bajo los cerezos: estos son absolutamente magníficos cuando están llenos de flores, y al mismo tiempo su periodo de florecimiento es tan doloroso como efímero. Hay que aprovechar el momento en el que las flores brotan. Si dejamos pasar ese momento, habrá que esperar un año entero o quizás un poco más. Lo mismo ocurre con el amor: cuando se tiene hay que darle la oportunidad de aflorar y hay que saberlo apreciar..."

En noviembre de este año se presentó, en la 50ª muestra internacional de cine, un largometraje de la directora alemana Doris Dörrie, titulada Kirschlüten - Hanami - Cherry Blossoms - Las flores del Cerezo. Esta cinta es una gran reflexión acerca del paso del tiempo, el amor y sobre lo rápido que puede desvanecerse la vida. Es una introspección, un viaje hacia el interior del ser. Una historia acerca de la vida y la muerte...

Mi recomendación de la semana...